Spycraft: transmission data

Season 1 - Episode 1

De: John Woo

A: CONTROL

Asunto: Informe de la Misión Código Rojo (Berlin)

Ok, te hablare de cómo ha ido la misión aunque no te va a gustar lo que voy a decir.

Veras, todo empezó en la oficina de San Francisco, una llamada de presentarme más rápido que el orgasmo de una cuarentona para una misión. Allí me planto y me presentan al resto del equipo: Raad Ander, hombre en punta un holandés optimista que seguro que vendía seguros antes de meterse a James Bond; Hans, experto en vehículos, otro europeo de esos que hablan raro, también esta Ivanova Vuzkhova, un ruso operado exKGB que esta convencido de que Kalashnikov bien podía haber ganado el premio nobel de la paz y por ultimo Jhon Smith un británico totalmente techie que necesita de una PDA para acordarse de cuando tiene que ir al baño.

La cosa iba de lo típico. Un exigente blablabla dominar el mundo blablabla pagar facturas blablabla dadme dinero o lo vuelo todo… o algo así. No importan los detalles, a grandes rasgos era algo asi. En resumen se trataba ir a Berlin buscar a un romano de nombre Marko Swanz (ex – kgb) también llamado Kraus y correrle a gorrazos por el antiguo muro hasta que nos diga donde esta el amigo de los niños, Johan Sneill, un alemán que amenaza con soltar un virus mortal por Alemania. Tenemos que eliminar a Sneill y huir hasta Bruselas para la extracción. Se trataba de una misión de Código Rojo, lo que implicaba más tiros que en el cumpleaños de Pancho Villa.

Nos equipamos antes de la misión, como pensaba hacer lo de siempre: pasar desapercibido, me agencio un traje de camuflaje y un rifle de francotirador. Como no se que carajos de clima hace en Alemania, me llevo bañador y jersey de lana gorda. Viaje en Business Class, sueñecito y a pensar en las apuestas del baloncesto. Con suerte terminaríamos el trabajo pronto y podría dedicarme a mi “misión”, la verdadera cosa que me motiva a seguir en [[Oráculo]...

Llegamos a Berlin. Ya sabes como es Alemania: idioma ridículo, salchichas gordas, cerveza traída por camareras de tetas gordas y unas armas y coches cojonudos. En el hotel según estamos diseñando el plan de esa noche, recibo una llamada. Mi buen amigo Chang quiere que le haga un favor ya que estoy, se trata de llevar un paquete a un miembro de las Triadas (si, Chang pertenece a las triadas pero no es mal tipo, al menos para lo que suelen ser gente que mutila, viola y mata pero por honor, eso si, todo con honor). No me pareció mala idea teniendo en cuenta que así podría obtener algo de información sobre el pichón y también para que así me ayude a buscar mi tesoro más preciado. Y es que mi hermana Maggie viene de Sanghai en un barco dedicado de lleno a la trata de blancas, el ciudad de la luz que realizo el cambio en alta mar.

Tras ver que mis compañeros habían decidido que esa noche iba a ser solo Vigilancia y Recopilación de Datos, me marche no sin antes tranquilizar al jefe de grupo de que me tenia que ausentar para un trabajillo pero estaría en la puerta del prostíbulo a la hora convenido y mi dedicación sería plena a la misión.

La reunión con la triada no fue tan mal, después de todo estoy vivo. El Señor Xun Lu tiene un trato con el superior de Sneill ¿sera Kraus? Y se lleva muy mal con Sneill. Al menos me enteré de lo mal que se llevaba Sneill con los orientales y también como hay un traficante de armas llamado Ahmed que también tiene algún problema con nosotros los de raza amarilla.

Luego veo a Ching Xao, un traficante de armas menor en Berlin que conoce Chang, pero se hace el sueco el muy cabrón, sabe mucho de la trata de blancas. Me dará muchas armas si nos cargamos a Ahmed.

Después las cosas se complican, casi me matan y luego empieza a llenarse Berlin de agujeros de ataques quirúrgicos contra agencias de espionaje. Por ejemplo, hacia Kraus. Yo intento capturar a Ching para obligarle a que suelte o me cuente cosas de mi hermana, pero se escapa. ¡Qué inútil soy!. Cambien tenemos un pequeño incidente diplomático con el embajador de los estados unidos gracias al jefe y su superioridad genética europea. Pero parece que las cosas se tranquilizan y empezamos a colaborar juntos debido a que todo el mundo tienen ciudades hechas queso de gruyere. La pena es que ni rastro de Ching ni del señor Lu ni de los esclavos. Maldición, debería morir por permitir que escapara.

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greatkithain

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